martes, 26 de junio de 2012

Shanghai



  En la aldea de Dehang los colibrís duermen la ola de calor con la miel entre los labios. Las sombrillas de papel arden y estallan en una nube de confeti, los lichis maduran a la velocidad del rayo y deslizan su almíbar blando por las cortezas de los árboles calientes. Los abejorros les bailan a las flores de los sombreros de paja. 

  Ese calor a destiempo es el responsable del baile de los samuráis, del festival de fuentes, de la floración temprana de los nenúfares, de la leche helada de almendras y de los jugos de mandarinas satsumas.

                                    

lunes, 25 de junio de 2012

El escritor



Escribir era “la catarsis de los cobardes”, tenía que salir de su cuartucho oscuro y contemplar las casas y los caminos, los árboles y las piedras, las personas y los peces. Y como fuese, poseerlos.

No podía comprar las nubes ni las piedras, ni tampoco los valles ni las montañas, pero tenía un cuaderno y un lapicero y una ventana que daba a las casas del río. Entonces, subió la persiana y corrió las cortinas. Tomó el lápiz y el papel y transformó las efes en farolas, las ces en casas, las uves en vigas y ventanas, las bes en balcones, las tes en tejados, las aes en árboles, la pe en piedra y la ele en ladrillo, las eses en un sol brillante. Sin darse cuenta fue arquitecto de las palabras e ingeniero de la luz. Malabarista del alfabeto, inventor de puzzles.
Y poseyó todo lo que entraba por sus ojos.
Y lo compartió escupiéndolo por sus dedos, con la paleta llena de frases y de pigmentos. 

 


“ Solía decir a mis jóvenes estudiantes: ¿Quieres ser un pintor?
Antes de nada debes cortarte la lengua dado que tu decisión te ha arrebatado el derecho a expresarte con otra herramienta que no sea tu pincel”
  Entrevista radiofónica a Henri Matisse. Año 1942.


viernes, 25 de mayo de 2012

Luciérnaga



Basalto, sepia, café. Fotófaga de vida breve. Floto en los raíles de la brisa nocturna que las farolas tienden a propósito. Cortejo las bombillas quemantes de callejones oscuros y gatunos, de carreteras provinciales, de bares de niebla y piano. Bailo con quinqués de escritores románticos y me cuelo en las películas de los cines de verano. Soplo las velas de cumpleaños con el último aliento de mis alas de papel y me voy por donde aparecí, por el sendero blanco y caliente de la luz.


Microrrelato seleccionado en el IV Concurso de creación de microrrelatos de la universidad de Salamanca.

martes, 1 de mayo de 2012

Bavarian sugar cookies


  "As Harold took a bite of Bavarian sugar cookie, he finally felt as if everything was going to be okay.

 Sometimes, when we lose ourselves in fear and despair, in routine and constancy, in hopelessness and tragedy...there are Bavarian sugar cookies.

 And fortunately, when there aren´t any cookies, we can still find reassurance in a familiar hand on our skin...

 Or a kind and loving gesture...

 Or a subtle encouragement...

 Or a loving embrace...

 Or an offer of comfort.

 Not to mention hospital gurneys...

 And nose plugs...

 And uneaten Danish...

 And soft spoken secrets...

 And Fender Stratocasters...

 And maybe, the occasional piece of fiction."


  "Stranger than fiction"(2006). Marc Forster.

lunes, 23 de abril de 2012

¡Baboom!



  Dupont en otra vida hubiese sido carnicero. Si no fuera por su padre se hubiese pasado la vida entre despellejadores, cuchillos carniceros, deshuesadores, hachuelas, ganchos, machetes, desventradores, todos ellos hermosos e incisivos.
  Entre paredes de cerámica blanca y marmórea, helada y fluorescente.
  Entre morritos de cerdo, lenguas de vaca, rabos de toro, empapados en rojos espesos, en magentas que se derraman.
  

  Pero Dupont había nacido en una familia de ilusionistas, y era un mago de chistera y pañuelo. Su as en la manga era una paloma blanca que sacaba de su sombrero de copa. No obstante, cuando se trataba de impresionar al gran público, partía a su azafata rubia por la mitad en medio de una escandalosa explosión de purpurina carmesí. Eso, sin duda, era lo que más le satisfacía.

jueves, 12 de abril de 2012

Para Elisa


 Elisa se acicala mientras se hacen las lentejas. Su carne mojada respira dentro del albornoz y desprende aromas cremosos. En el patio huele a croquetas y a ropa limpia. El espejo de aumento se empaña de todos los aromas tempranos y le devuelve la imagen borrosa de su guapura de pucheros y pomadas.

miércoles, 28 de marzo de 2012

thoselips


  Me observaba con sus labios de silicona blanda y me arrojaba rojos salvajes. Me escupió, finalmente, una balada celeste por sus ojillos minúsculos.